lunes, 27 de septiembre de 2010

GREDOS 2010 -ALMANZOR-GALANA - 25.09.2010



Si, eran las 16:15 del pasado Viernes, cuando estos Falsos Llanos: Patxi, Migué, Maxi, Manué y el que les narra, se montaban en la furgo del Maxi y tiraban palante caminito de Gredos, al idílico y familiar Tormellas. Por el camino, paradita en el Casar de Cáceres a lo que ya sabéis, a conseguir algunos créditos extras con la compra de algunas tortas de queso de la zona.
Al llegar, como siempre nos esperaba allí Jose, quien junto a su hermano Patxi, que venía con nosotros desde Andalucía, nos dieron la bienvenida en su acogedora casa a los pies de la Garganta de los Caballeros.
Cenita, tertulia y pa la cama que al día siguiente había que madrugar.
En efecto muy tempranito, y no tanto según otros, nos dirigimos a la Plataforma de Gredos, Hoyos del Espino pabajo, donde dejamos el vehículo. Mochilas a la espalda y a pisar roca granítica que pa eso íbamos. La mañana excelente, la temperatura ideal, la pendiente suficiente para entrar en calor, las cabras en su sitio, es decir, haciendo poses para salir bien en las fotos, y los regueros de gente montañera y no tanto, esparcidas a lo largo del camino cual serpiente multicolor, porque eso sí oye, equipada con lo último que ha sacado el cortinglés o el decatlón, no faltaba nadie, bueno nadie nadie tampoco, porque estos falsos llanos son falsos hasta pa eso, muy buen calzado si, pero eso de a la última ni mijita, más bien de a la primera. Pues nada, con esas distracciones y pensamientos tan profundos, casi sin darnos cuenta llegamos a los Barrerones, donde los compañeros que veían por primera vez el circo de Gredos en toda su magnificencia, rompieron a llorar y a darnos abrazos de alegría, y como uno no es de piedra, hubo que apartarlos suavemente y mandarlos pabajo en dirección al refugio, donde nos esperaba el espectáculo principal de la jornada, creo que patrocinado por la Junta del lugar según Jose, donde un grupo de machos cabríos, posando para nosotros, hicieron las delicias de los fotógrafos del grupo y del culito del Migué, al que unos potentes cuernos casi le dan una alegría. Una paradita para reponer fuerzas, bueno alguno se puso ciego de carne, jamón, queso, cervecita, tintillo y yo que sé que más, de manera que la pendiente granítica, inhumana, canalla, rompe piernas, quita aliento vital de vida y de la madre que me trajo por la ocurrencia de subir al Almanzor (2592 m), pues fue más llevadera, pero de seguro que la próxima vez o me bebo yo solito la botella de tinto o me esnifo una botella de O2 para sobrevivir. Casi en la cumbre, tras esperar un ratín al Manué, que posiblemente bebió menos dosis del Donmanué que la que el médico le tiene recomendada, la próxima vez ya sabes, la botella tú solito, a morro y del tirón, terminamos de coronar el nombrado Almanzor, esperando previamente que la muchedumbre acumulada en su pico fuera bajando y dejando lugar para la foto de rigor.
Hasta aquí bien, pero a estos Falsos Llanos ya nos conocéis, no podíamos bajar tan ricamente de vuelta a la Plataforma, no, teníamos que hacer alguna que otra machadita, esto es, poyaque estamos aquí nos pasamos por donde la Galana y la saludamos, que hace tiempo ¡eh! Dicho y hecho, piedra parriba y pabajo hasta la susodicha galanita, que menos mal que está de buen ver, que si no era pa matar al de la ocurrencia ¿verdad Manué? Pues bien, su estrecha cumbre fue convenientemente pisada y fotografiada por los cinco miembros supervivientes, vuelta a enlazar con el camino de bajada al refugio de Elola y encauzar la subida de nuevo a los Barrerotes, donde se nos hizo de noche cerrada. Alguno ya no iba disfrutando precisamente y el resto como zombis del tirón hasta el coche que la temperatura iba bajando.
Una vez en casa de nuestros amigos y habiendo consumido casi por completo las horas naturales de este hermoso Sábado de Septiembre, duchita y a la mesa donde dimos cuenta del insuperable, incomparable e inimitable solomillo de vaca avileña negra e ibérica, acompañada de caldos tintos de la Ribera del Duero, cuyas botellas vacías se iban acumulando de manera alarmante en un rincón. Para acabar la sobremesa pues lo típico, algunos licores y tónicas aliñá, y sobre todo un ambiente jovial, relajado, sabiéndonos con el deber cumplido, con ese punto especial que es capaz de dar el buen vino, motivante de tertulias en las que se arregla el mundo, el trabajo de cada cual, los problemas políticos, las huelgas generales y todo lo que se ponga por delante. Estos Falsos Llanos estamos por la cultura del vino, por el buen caminar, si es parriba y con piedras mejor, por la tertulia entre amigos y por todo aquello que siendo sano y natural se nos antoje realizar. Por cierto, la semana que viene cogemos la bicicleta.
El Domingo fue empleado para hacer de guiris un par de horas por El Barco de Ávila, almorzar unas estupendas presas ibéricas, regadas con el magnífico super botellón riojano aportado por el Migué, y coger la Scudo de nuevo hasta Sevilla.

Para terminar, pues dar las gracias a Jose y a Patxi por acogernos, un año más, de manera tan amable y familiar en su casa, cosa que sabemos agradecer y apreciar abriéndoles nuestras puertas en estas tierras tan al sur.

Un abrazo a todos-as los seguidores de este blog, a los que os recuerdo que la siguiente ruta está algo subidita de nivel por el continuo sube y baja que nos espera durante casi veintidós kilómetros.
Falsos llanos.



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