sábado, 17 de septiembre de 2011

CHIPIONA - SANLÚCAR BARRAMEDA - 17.09.2011




Hoy hemos comenzado el nuevo curso senderil. No presagiaba nada bueno al principio la deserción de los más veteranos del grupo ¿se habrán hecho formales y ya no gustan de las cervecitas, manzanillas, langostinos…? Bueno, po ellos se lo han perdido, en su lugar nos presentamos siete excelentes parejas de fornidos falsos llanos a los que presento: Paco y Tere (consolidando su presencia uno y debutando su compañera), Pablo y Lidia (no nuevos pero si intermitentes), Antonio y Mª José (decididos a sacar matrícula de honor este curso), Pepe y Conchi (experimentados senderistas del segundo grupo del que les narra), Victoria y Manolo (que inteligentemente no quisieron perderse la experiencia), Maxi e Ignacio (único veterano que nos acompañó e Ignacio que ha vuelto después de varios años) y Pili y yo (estrenándose en el grupo mi compañera y haciendo lo que más le gusta el que además tiene que narrar las anécdotas).

Pues bien, serían algo menos de las once de la mañana cuando partíamos del puerto de Chipiona, por la playa y en dirección a nuestro destino favorito: la cuna de la manzanilla. Mañana calurosa como nunca hemos tenido en esta ruta, la mar plana, la ausencia de aire y una bajamar infinita, puso nuestras piernas en movimiento y en menos de dos horas estábamos en nuestra meta: Sanlúcar de Barrameda. Comentarios a propósito de la facilidad de la caminata, que si era muy suave, que si pa falsos llanos esto era una tontería, que si era tan temprano po que habría que sacrificarse en ingerir más productos típicos de la zona, etc…. Po bueno, po vale, a comer y beber que el inicio del curso hay que empezarlo de esta manera. Como siempre ocurre, por muy temprano que se empiece, en Sanlúcar te dan las cinco de la tarde y todavía tienes faena, así que cerca de las seis nos pusimos de nuevo en marcha para recorrer en sentido inverso el sencillo camino de la mañana. Pero claro, ahora ya no teníamos bajamar, sino todo lo contrario, además una exquisita brisa marina nos combatía de frente, junto con un rompeolas que nos mojó y nos despejó a más de uno-a y como era de esperar, las sorpresitas andaban cerca. Algunos de los más nuevos habían pensado que esto de los falsos llanos era tan solo pasear por la cálida arena de una playa, si claro, pero también destrepar por algún barranquillo para sortear las olas, pisar cañas, esquivar alambres y plantas con pinchos, subir por rocas, pisar sin saber qué tenemos debajo y demás diversiones que nos encantan a estos falsos llanos y que de aquí en adelante tenemos aseguradas en las próximas rutas.

Y como lo bueno siempre se acaba pronto, pues llegamos sanos y salvos a los coches que nos devolvieron a nuestros queridos hogares.

Veteranos y veteranas, espero que sea la última vez que dejáis de cumplir con vuestro sagrado deber de realizar las rutas que tenemos encomendadas para este curso. Tened cuidado, pues vienen empujando detrás con muchísima fuerza y podrían desplazaros del lugar que ocupáis después de tantos años de sacrificio y rutas compartidas.

Sin más me despido de todos vosotros y vosotras, falsos llanos y seguidores de falsos llanos, esperando con ansia la próxima salida al castillo de Aznalmara, que servirá como de costumbre para una progresiva puesta en forma, que nos permitirá superar las excursiones más exigentes que tenemos previstas para cuando empiece el frío y al terminar el curso.

P.D. Las fotos las pondré cuando me las enviéis por correo.

SALUD Y FALSOS LLANOS.



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