sábado, 13 de octubre de 2012

CRESTERÍA DEL NAVAZO ALTO-13.10.2012




Hoy no tocaban Falsos Llanos, así que cuando Antonio me llamó para darnos un paseo por Grazalema, auguré que nos divertiríamos a tope. A tope nos divertimos y a tope de piedras, esta vez calizas, nos quedamos. Esto es, no eran las 10:15 horas, cuando mochila a la espalda y dejando convenientemente el coche aparcado en Villaluenga del Rosario, nos encaminamos hacia la preciosa dorsal del Navazo Alto (1395 m). El día extraordinario en cuanto a condiciones atmosféricas, movimiento inusual de guardia civil, protección civil, bomberos, helicóptero de la guardia civil, etc, etc. ¡Vaya movida! Éstos seguros que tienen hoy una batida de caza o un grupo que se ha protegido lo mejor de lo mejor…Toparriba mientras nos hacíamos estos comentarios el Antonio y yo. Un poco antes de llegar al área recreativa, cogimos el senderillo que sube hacia la izquierda y de ahí, siguiendo unas señalizaciones hechas muy recientemente con tirillas de plástico, subir y subir hasta darnos cuenta que la dirección no era ya la correcta por culpa de las indicaciones y corregir el rumbo para enfilarnos hacia el inicio de la cordada. El helicóptero, mientras tanto, vengan paseítos parriba y paseítos pabajo, nosotros venga a tirarle fotos. Rincones maravillosos, escondidos en esta zona del Parque, salpicando el recorrido y otro poquito más parriba y otras cuantas fotos al bicharraco volador. Al poco nuestra primera cumbre. A partir de aquí la crestería daba comienzo, la diversión estaba garantizada. En efecto, piedras y más piedras comenzaron a ser sorteadas cual si fuéramos cabras del lugar, un saltito, un saltato y un saltazo más…y  mientras el pájaro volador un paseíto y otro y otro. ¡Vaya cómo se lo están pasando! Po bueno, nosotros más, así que otro poquito, a bajar esta primera crestería y a subir el pico antesala del Navazo (1324 m). Mientras, divisamos un gran grupo variopinto, por donde el Navazo del Cao o Navazo Bajo. Serán los del helicóptero y como parece que se dirigen al Navazo Alto, pues allí les preguntaremos. Dicho y hecho, una bajadita y una trepadita y al momento en el pico cumbre de la ruta, atestada de gente. “Bueno, bueno, vaya cobertura aérea que lleváis, eh”  “Eso quisieran algunos”  ¿?? Entonces lo del helicóptero qué será?? Pues parece ser, nos dijo el guía del grupo, que ayer un espeleólogo tuvo un accidente en la sima del Cao y están allí desde ayer tratando de rescatarlo….Chasco nos llevamos el Antonio y yo. Habíamos estado presenciando en directo un rescate y debido a la lejanía y la falta de datos, pues qué queréis que pensáramos, no es la primera vez que hemos visto grupos de gente con “lanrover” de la poli como escoltas y coche escoba….
Bueno, no tardaron nada en irse de la cumbre este montón de gente, haciéndonos los dueños absolutos del lugar para poder gozar sin límites de una fabulosa comida con cervecita fresquita y mucha, mucha fruta pa quien ya sabéis. Yo en estos momentos, disfruto tanto viendo un paisaje tan bello y hermoso hasta donde te deja ver la vista, hoy el Peñón y Ceuta a tiro de piedra, que me niego a levantarme para seguir andando, así que demoramos y demoramos la salida hasta que el Antonio, el pobre, desesperado de lo que aún nos quedaba pudo convencerme y después del último chupito de adrenalina, pues parriba que habíamos de comenzar la bajada de lo que nos quedaba de crestería. Bueno, bueno,  pues creyendo que lo que nos quedaba era lo más fácil, pues sí, sí…subir no había que subir más, pero saltar, crestear, esquivar, agarrar y saltar, bichear posibles salidas a la crestería hacia la otra vertiente por si acaso, no las tenía yo todas conmigo por ser la primera vez, y otro poquito y una latita de isotónica y unas almendritas y venga sudar de lo lindo y eso que íbamos bajando y otro rodeíto enganchados literalmente de la roca y otro saltito y que esto no se acaba y que esperemos que dure la luz y….
Bueno, pero todo se acaba y nuestra crestería de hoy también y además con luz de sobra para hacernos tres o cuatro kilómetros paralelos a la carretera hasta llegar de nuevo a los coches.
No me esperaba yo este pedazo de ruta con una crestería tan potente como la realizada. Esta Grazalema por algo me tiene abducido. Vayas donde vayas y hagas lo que hagas, siempre descubres nuevos paisajes, nuevos rincones y nuevas emociones como las que hoy nos han proporcionado las calizas de Grazalema.
Hasta la próxima ruta y como siempre:
SALUD Y FALSOS LLANOS.





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