sábado, 9 de noviembre de 2013

PICO CAPILLA Y HUMA - 09.11.2013



No sé por qué, pero me parece que este curso el grupeto extremo de Falsos Llanos, está tan potente que le va a echar el pulso al grupo matriz. Así pues, no eran las 9:45 horas, cuando mochilas a las espaldas, salían del pueblo Valle de Abdalajís, los tres auténticos Falsos Llanos de la semana pasada, el Antonio, el Patxi y el que escribe. Hoy tocaba la sierra de Abdalajís y de la Huma, frente por frente a la crestería del Camorro Alto del pasado Viernes. Así que tomando una callejuela en la parte alta del pueblo y que se dirige a la ermita del Cristo, dejar la misma antes de llegar para comenzar a pisar tierra y piedra por un camino prácticamente destruido por el agua, el tiempo y el descuido humano. La pendiente atroz desde el principio, nos calentó las piernas sin previo aviso y parriba que el día prometía y las metas a conseguir muy duras. Al rato de esquivar moles de piedra caliza y superar una fuerte pendiente, nos asomamos a la vertiente sur, comenzando a ver los magníficos panoramas que nos acompañarían durante todo el trayecto. Por desconocimiento del terreno, un poco antes dejamos una torrentera magnífica, por seguir el camino arruinado que llevábamos, y que posteriormente vimos que hubiera sido factible, si hay alguna próxima vez trocharemos por este punto.
Po bien y además, pues al poco llegar a una de las zonas más disfrutonas del día, el precioso torcalillo de la Capilla, el cual fue correspondientemente pateado, bicheado y fotografiado, por estos tres senderistas o más bien trepa rocas que disfrutan a tope en estos lugares, metiéndose por las grietas más inconcebibles. Nos acordamos del Maxi, el cual el día anterior declinó muy amablemente nuestra invitación a patear y del Migué, prisionero como siempre de sus cuestiones personales… Po bueno, po ellos se lo pierden, nosotros a trepar, a saltar, a marinear, a fotografiar, a buscar huellas de fósiles muy abundantes en la zona, a subir por una pendiente canalla a la cumbre del Capilla, el cual fue colonizado respetuosamente, como siempre, por nuestras estupendas botas y mejores piernas. Tomar un bocado y un trago para reponer, en una maravillosa explanadita que hay en la cumbre, deleitarnos con los cinematográficos paisajes que se divisan desde este espectacular balcón andaluz y pabajo por donde mismo, para conectar con los caminillos de cabras, llenos de pinchosas aulagas y demás plantitas simpáticas, que nos dejarían en la Fuente de la Viuda, a los pies del abandonado cortijo de la Rejanada.
Comentar que en este lugar, existe una pista forestal apta para vehículos, que prácticamente rodea toda la serranía y un cartelillo que anuncia la subida al pico Huma, por una senda, al principio señalizada con algunas pinturillas, pero que al momento se dejan de ver, se pierden y tienes que echar mano de tu intuición o mejor del gps, ya que la razón te dice que por la falda norte del macizo del Huma no es humanamente posible la subida, pero que si el aparatito en cuestión te manda por ahí, pues nosotros obedientes, toparribaduntirón, y que ya nos ayudarán nuestras piernecitas de acero cuando haga falta.


En efecto, después de subir incansablemente por la falda de la montaña, llegamos a un pinarillo de repoblación, con alambrada incluida, la cual dejamos sin saltar???? y enfilando una pendiente extrema, adornada de un canchal de piedras pequeñas, resbaladizas y traicioneras, pues haciendo como el que busca fósiles mirando pabajo, un pasito y otro y otro, hasta llegar a la cresta, que después de un buen paseo, pero de nuevo con vistas espectaculares, nos depositó en el vértice geodésico, o chincheta como le llamamos nosotros.
Aquí sí comimos en regla nuestras vituallas y líquidos reponedores y aunque nos prometimos una mínima siestecilla, al acabar de comer, el viento del norte, comenzó a dejarnos helados y más rápido de lo pensado, cogimos pendiente pabajo, por una ruta en absoluto recomendable, que nos llevó a la zona llamada de las Pedreras, donde decidimos bajar por la escalereta árabe, pateada ya por los Falsos Llanos en nuestra primera subida a la Huma.
Estaban hoy las numerosas vías de escaladas que existen en esta zona, concurridas por multitud de guiris, los cuales unos más apañados que otros-as, hacían sus pinitos o guiripolladas en las paredes, pasándoselo al parecer de escándalo en nuestras rocas y que esperemos se conformen con la que ya nos quitaron en el pasado y no pretendan extenderse por este bellísimo paraje andaluz, que pa gilipollas, la zona está ya repleta…
Bueno, pues nos quedaba tan solo conectar campo a través con el camino que teníamos trazado al principio, a partir de ahí por un camino ancho y apropiado incluso para vehículos, con fuerte pendiente aún, con lo que ya llevábamos encima, con la noche que también se nos echó, con las linternas a tope al final del itinerario y a tope pal pueblito de procedencia a tomarnos unos serranitos exquisitos con sus cervecitas de rigor, hoy al Patxi parecía no apetecerle en exceso el menú, y pa casita a la ducha reponedora y esperando la próxima ruta la semana que viene a la sierra de Aracena, donde realizaremos quizás más kilómetros de la cuenta.

Sin más y como siempre:


SALUD Y FALSOS LLANOS. 



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