sábado, 3 de enero de 2015

CORDADAS DE MONTEJAQUE - 03.01.2015



Teníamos programada una rutita para el 3 de Enero y así contentar a nuestro Migué, que ese día tenía libre, de manera que no eran las 10:20 horas, cuando mochilas a las espaldas, el Migué, el Antonio y el que escribe, se estrenaban este nuevo año con lo que iba a ser todo un rutón. Salíamos un par de kilómetros antes de Montejaque, en dirección al Boquete de Mures, donde al localizar una ancha grieta factible de ser escalada o trepada por nuestras fantásticas botas, pues parribatoduntirón, marineando entre las rocas, saltando y gozando como solemos hacer en este tipo de rutas. Al momento, el pico Mures (871 m) estaba colonizado y como las energías eran enormes, pues que a la vuelta nos subimos un momento al peñón de enfrente y lo bicheamos también…
Pues nada, primera crestita simpática del día, esto de las crestas no es que haya que pasarlas obligatoriamente, no, también se puede bajar del pico, andar por el llano e ir buscando la zona más cómoda de la ruta, pero nosotros, los verdaderos Tragos Largos, grupeto extremo de Falsos Llanos, vamos buscando precisamente eso, las cordaditas simpáticas, agradables de pisar por encima de rocas afiladas como cuchillos, saltando de roca en roca, trepando por sitios inverosímiles, accediendo a lugares paradisíacos hollados tan solo por las cabras y nosotros y en fin más contentos que otra cosa hasta que a alguien se le ocurre pensar en bajar de la primera crestita para dirigirse a otra que estábamos dejando frente nuestra, lo lógico es terminar una y comenzar otra, pues no, pues pabajo que luego ya terminaremos ésta, así que a buscar el inicio de la segunda y a volver a crestear de lo lindo, comenzar a ver que estábamos tardando más de la cuenta, por lo que decidimos no volver para terminar la primera cordadita, lo lógico claro, y seguir en busca de la tercera cordada, ésta si de verdad, alta, agreste y exigente, tanto que al final de misma unos crestones rocosos que daban miedo tan solo de mirarlos, nos impidieron acabar la cresta, pues caía a plomo hacia abajo, así que a buscar una salida por el lateral y llegar tras superar una fuerte pendiente a la ermita de la Escariuela de Montejaque.

Un pequeño respirito, unas fotitos y atravesar un llanito para a continuación volver a subir y encararnos con la cuarta cordada del día. Nos cruzamos con unos escaladores que venían de la ferrata de Montejaque y al poco con una valla de alambre que no hubo más remedio que saltar de cualquier forma. Pensábamos que hoy, el principal problema serían las vallas, ya que toda esta zona es privada y la verdad es que tuvimos que saltar varias, sin embargo el principal problema de hoy fueron las cuatro crestitas a superar, de las que tan solo teníamos noticias de una, así que de nuevo por otra cordada muy agreste por el tamaño de las rocas y la vegetación demasiado crecida y espinosa, pues a buscar de nuevo camino, es un decir, arañarnos y pelearnos de lo lindo con la naturaleza, seguir viendo paisajes increíbles, el día claro, azul y hasta calor, volver a llegar a un punto inaccesible y buscar la mejor forma de salir del apuro entre medio de rocas y moles de rocas.
Ahora sí, a la sombrita de un arbolito, nos comimos nuestras viandas en la falda de la montaña, con un súper cortijito de ensueño frente nuestra, con la cosilla de que íbamos por propiedades valladas y con algo de temor por aquello de los perros sueltos, seguir hacia abajo pegados a una alambrada, volver a saltarla y salir a un camino. Ahora teníamos por delante el último trocito de nuestra alargada montañita de hoy y de nuevo otra vallita que o la saltábamos o acortábamos la ruta y claro, poyaque estamos aquí, saltito y como a quien lleva el diablo, más que andar, correr por la linde de la finca, por si nos pillaban que ya estuviéramos casi en lo alto, volver a saltar otra vallita y entrar en otra propiedad, hacerme un enorme siete en el pantalón, seguir subiendo como posesos y llegar a la parte más alta de la zona donde una plancha enorme y lisa de roca caliza y pura, nos llevó a un precipicio casi encima mismo de la famosa cueva del Gato. Fotos y a continuar que el tiempo se nos iba y la noche se nos echaba encima. Apenas habíamos recorrido kilómetros, pues las crestitas ralentizan muchísimo la marcha, teníamos que bajar de la montaña, cosa que hicimos por donde la ferrata de Benaoján, la cual localizamos por azar o porque el fabricante de rutas tiene ya un vicio enorme, coger la carretera asfaltada un kilómetro, localizar el camino de la cueva del Gato, que enlaza Ronda con Jimera de Líbar, pasando por Benaoján, fotitos en dicha cueva y continuar con el ocaso del sol hacia el boquete de Mures por su parte sur. De noche y con los frontales, comenzar la fuerte y larga subida hacia el boquete, luna enorme y brillante, lo cual facilitó la subida y llegada al coche algo cansadillos pero raudos y veloces hacia el bareto de Montellano a recuperar las energías perdidas durante el día.

Sin más y hasta la próxima y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

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