sábado, 4 de abril de 2015

TORCAL DE ANTEQUERA PRIMAS Y PRIMOS - 04.04.2015




Bueno, no por esperada salió mejor esta inigualable rutita, es que la zona ya de por sí lo da todo ella misma, así que no eran las 12:45 horas cuando mochilas a las espaldas, si, si, habéis leído bien, la una menos cuarto de la tarde…y habíamos quedado a las 10:30 horas de la mañana…bueno, menos mal que al menos los sevillanos, como después de lo de la expo del 92 nos acostumbramos a esperar, pues que venga, que ya es hora de comenzar a patear rocas en el Torcal de Antequera sea la hora que sea y palante hasta dar con el primero de los símbolos de este precioso parque, el Tornillo, roca esculpida fantásticamente por los elementos naturales debido a la peculiaridad de los paisajes kársticos, pues fotito a mogollón en el mismo y antes de que terminen por cargárselo la multitud de visitantes incontrolados que hay en este torcal, importante a nivel mundial…
Y además, pues como era la hora que era, algunos comenzaron a decir que ya era hora de comer algo, así que un poquitín más adelante, primera paradita del día a tomarnos un refrigerio en condiciones, es decir, sacando toda clase de viandas como solemos acostumbrar y no habíamos terminado de disfrutar de este segundo desayuno, cuando unas vaquitas serranas, la mar de monas, pues que payá vamos y no os lo podéis creer, pero no he visto nada más efectivo, hasta ahora, para levantar a un grupo de diecinueve personas y continuar subiendo por la sendilla que nos llevaría a la zona más bonita y disfrutona del parque, el Camorro de Siete Mesas o Siete Meses, como ponen los mapas.
El paisaje de fantasía en esta parte, fotos a mogollón en lo alto de las formaciones, descubrimiento del primero de los muchos fósiles de Ammonites, en forma de huella que existen en la zona y que no hay más que estar atentos para descubrirlos y de nuevo localización de sitio idílico, con sombra y escalones para comer cómodos en toda regla. Ahora sí, por aquí ya no hay vaquitas y se sacaron todas las provisiones habidas y por haber, larga, larga comida y hasta sobremesa de los mayores e investigación de la zona por los más jóvenes, en fin, la felicidad de un día de ruta por parajes inolvidables.
Bueno, otro poquito palante y descubrir el segundo símbolo importante del parque, el Sombrero, con sus huellas fósiles de Ammonites incluido, fotos a miles, paisaje soberbio a nuestro alrededor, pudiendo visualizar gran parte de nuestro querido Arco Calizo Central, palabras mayores para senderistas, con la Peña Negra, el Chamizo, la Cruz del Camarolo y hasta la Maroma al fondo…
A partir de aquí, subir un poquitín y cruzar por una balconada algo vertiginosa, pero segura si se va con cuidado, sobresaliente para todo el mundo y salir de esta parte del parque para dar con el abrigo de Juan Ramos, sitio que por así decirlo divide al parque en dos mitades, la recorrida muy interesante por sus formaciones rocosas y la que a continuación íbamos a realizar, con senderillos magníficos, rodeados de moles enormes de rocas y vegetación.



Aquí el grupo se dividió en dos, uno se fue pal aparcamiento en línea recta y sin pérdida y evitar fatigas acumuladas y el segundo, más numeroso, nos dirigimos hacia la zona de senderos donde confluyen los tres más conocidos y denominados por colores: el verde, el amarillo y el rojo, éste último, prácticamente recorrido el día de hoy. Esta zona es algo complicada, la primera vez hay que estar atentos pues te puedes perder con facilidad, aunque una vez localizado el sendero amarillo, hoy en día está tan marcado, que perderse cuesta trabajo, pero si no lo localizas y tienes poco fondo, el susto puede ser mayúsculo…
Y nada, después de acceder a la cornisa que hay casi frente al Centro de visitantes, hoy con una niebla entrante que le dio al paisaje un aspecto fantasmagórico y mágico, embelesamiento general ante tal magnificencia, fotos a miles y pal aparcamiento, que el día de pronto se estropeó, comenzó a soplar viento, la neblina a envolvernos y hasta una suave llovizna que hizo que la despedida fuera más rápida de lo que suele ser en esta familia.
Día para recordar siempre y ya sabéis, no se os ocurra perderos la siguiente excursión de primos y primas, adonde decidamos ir y cuando mejor podamos.

Sin más y hasta la próxima, besos y abrazos a todas y todos por igual.

SALUD Y FALSOS LLANOS.

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