sábado, 20 de junio de 2015

CASTRIL - CIRCULAR PICO BUITRE - 20.06.2015



Teníamos ganas el Patxi y yo de conocer y patear la sierra de Castril, tan pisoteada ya por nuestro Antonio, así que no eran las 8:00 horas cuando nos poníamos en marcha en la zona conocida como Paso de Lézar, coincidiendo con el camino de la Cerrada del Buitre que visitaríamos al regreso y en continua y fuerte subida en una mañana que nos hacía presagiar la caló que íbamos a pasar.
Decidimos realizar la ruta en sentido horario, pues queríamos ver previamente un coladero que en sentido contrario era de bajada y con bastante dificultad, así que escarmentados del día del Fatalandar, primero el susto para poder decidir y luego el resto. Así pues, al poco de subir por una pista forestal y llegar al citado paso, grieta en la montaña excesivamente vertical y con vegetación y al no venir hoy con nosotros ni el Migué ni el Maxi, pues qué queréis, que mejor seguimos por la pista que hace mucha caló y no es cuestión de una sudada extra por la tensión, así que palante a seguir subiendo cómodamente hasta dejarla para enlazar con el Camino de los Madroñales como lo nombra el ING. Coladero evitado, pero hasta enlazar con el sendero, entre la fortísima pendiente, la vegetación, el campo a través y la maldita caló, alguno había que parecía que le habían echado un cubo de agua de chorreando que llevaba la ropa.

Los barrancos en esta sierra son simplemente bestiales, cuando no los llevas a la derecha es que están a la izquierda o incluso a ambos lados, las vistas increíbles, los senderos de alta montaña puros y duros y que venga a parar a rehidratarnos y comer algo que el Buitre parecía que se alejaba en lugar de acercarse. Al poco de una infernal subida a pleno sol, dimos con una sendilla exquisita y arbolada la cual no quisimos abandonar, nos dimos cuenta de que realizaba un pequeño rodeo para subir a la base del Buitre, mejor, así sudamos menos y encima bajo sombra. De esta manera llegamos a una casilla denominada como Refugio de los Prados, volvimos a salir a pleno sol y dimos comienzo a la atacada final del Pico del Buitre (2021 m).
Meta conseguida, alguno con demasiado resuello como le es natural en esta época, fotos a mogollón y pabajo que la ruta era larga y sobre todo hoy muy calurosa. Continuamente nos recordaba esta sierra tanto por el tipo de roca, como por los enormes barrancos y desniveles, a nuestra querida Almijara en Málaga, sierras duras, agrestes, exigentes y sobre todo y que por cierto ya nos ocurrió un año en la subida al Navachica, en esta época muy, muy calurosa, lo volvemos a repetir a ver si nos enteramos, con caló mejor irse a la playita y ahorrarse un disgusto. Pero como ya la cosa no tenía vuelta atrás, pues rodeados de barrancos a ambos lados, cobijarnos debajo de unos pinos y a comer en regla y sobre todo a beber y beber.
Traíamos varias posibilidades a partir de la bajada del Buitre para recorrer en circular el pedazo de barranco en cuestión, podíamos seguir subiendo hasta su extremo más alejado y después continuar por su parte más alta o acortar justo en el punto denominado en el mapa como Los Tabacares de los Morusos, donde acabábamos de comer, hasta enlazar con la vertiente opuesta donde un senderillo vertiginoso nos iría bajando poquito a poco.

Hubo alguna indecisión casi hasta el último instante en que una bofetá de caló nos decidió por largarnos lo más rápidamente de la sierra, así que campo a través por la ladera hasta dar con el vertiginoso senderillo, llevar a nuestra derecha siempre el barrancazo, asomarnos de vez en cuando a los miradores naturales, a seguir y seguir, a beber y beber, ya el líquido comenzaba a faltarnos y el camino se alargaba y alargaba y la boca se secaba y secaba y que menos mal que hemos acortado algo, es un decir, ya que la ruta seguía siendo demasiado larga, llegar a una meseta pequeñita y rodearla por la base que daba a un enorme tajo, seguir bajando hasta unas rocas que alguno dijo que era el Caballo ¿??, subirlas como es natural por un pasillito curioso, ya líquido no quedaba, tan solo una cervecita extra guardada en una mochila, a seguir bajando ahora por un destrepe muy inclinado, aquí también sabíamos que tan solo se podía por un solo sitio, así que había que dar con él, respirar algo más tranquilos cuando comenzamos a ver algunos hitos y la ayuda del gps, hilar la bajada casi del tirón, tomarnos entre los tres la cervecita guardada como oro en paño, el sustillo se había pasado pero la sed se hacía cada vez más fuerte y arraigada en nuestras resecas bocas.

Llegada al final del barranco, dejando de lado a nuestra derecha la Cerrada del Buitre, y visitar ésta por su parte más baja, un arroyo de agua fresquita y limpia manaba entre altísimas paredes, que en Málaga llaman cahorros, a quitarnos las botas, a refrescarnos intensamente, pero sin atrevernos a beber agua del río, así que una vez repuestos al menos exteriormente, salir de la Cerrada por el camino indicado y llegar al coche sedientos pero donde nos esperaba una neverita con sendas cervecitas de reserva que nos ayudaron a llegar al pueblo de Castril donde después de la ducha nos rehidrataríamos más que convenientemente.

Lo dicho, en Andalucía en estas fechas o te vas a Sierra Nevada o a la playa, lo demás son ganas de sufrir, así que como siempre y hasta la próxima:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

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