sábado, 19 de febrero de 2011

VILLALUENGA - PUNTAL DE LA RAYA - 19.02.2011


Eran las 08:15 cuando este falso llano daba un salto de la cama y bajaba veloz por su móvil, para ver desesperado que tenía ya tres llamadas perdidas de mis sufridos y asustados compañeros, que al ver que el portador del gps no aparecía a la hora convenida se pusieron nerviosos. ¿Nos habrá dejado? ¿Se habrá ido solo? Porque quedarse dormido no es probable. Vamos a darle un toque, y dos y tres. Bueno, bueno, desde que dejé a Manuel olvidado y hoy el olvido de conectar el despertador, creo que la edad ya se me está haciendo presente. ¿Irán seguros conmigo mis queridos falsos llanos en la sierra o se me olvidará también el camino algún día?..... Pues bien, a pesar de todo eso, serían pasadas las diez y media cuando nos poníamos rumbo al Puntal de la Raya, pico que daba nombre a esta ruta. El día no presagiaba, en cuanto al tiempo, buenos augurios y en efecto, después de atravesar un pinar completamente encharcado y darnos nuestro primer homenaje como ya es acostumbrado, pues ahí va, un poquitín de lluvia fina para ir haciendo cuerpo. Lluvia que prácticamente no nos dejó hasta casi la llegada de nuevo a los coches. Inmemorable la anécdota del vértice geodésico, medio adivinado por los más sagaces entre la espesa bruma y que no era otra cosa sino un enorme buitre posado en una cumbre, que ni de lejos era la nuestra. Así que pasando alguna que otra calamidad y sin ver ni güevo, llegamos a lo que parecía la raya que había de conducirnos por un infierno de piedras, lascas y cuchillares al Puntal escogido. Efectivamente, al cabo de un rato llegamos a un monolito de piedras realizado por alguien, para certificar a los esforzados montañeros que llegan a tocarlo, que efectivamente están en el Puntal de la Raya (1262 m). Fotos medio helados de frío y humedad y pa bajo a ver si hay suertecilla y se acaba la maldita llovizna. Este narrador, los días previos a la salida, se había hecho la ilusión de “poyaque” estamos aquí por qué no subimos también el Salamadre (1303 m) que nos coge de paso. Si, si, el Salamadre, con la que íbamos pasando, como pa subir a otra roca, ¡pa los coches! que ni comer ni nada podíamos. Una tregua cortita fue aprovechada para sacar nuestras viandas y de pie tragar como pavos lo que pudimos, antes de que se pusiera de nuevo a lloviznar. El agua nos había calado ya hasta lo más íntimo, y eso que vamos bien preparados ¡eh!, po ni goretex , ni capa, ni polainas, ni ná, después de varias horas castigándote la lluvia fina, el agua se cuela por toas partes joder…(perdón).

Y casi nada más, camino de regreso precioso, si hubiésemos podido disfrutarlo, por lo que hemos decidido volver a repetir la ruta en otra ocasión. Feliz y húmeda llegada a los coches que nos trajeron de vuelta como pudieron y a quitarnos las penas en la tasquilla de costumbre, los que de costumbre nos quedamos.
Pues nada, así y todo estos falsos llanos no cambiamos el día de hoy por nada mejor que nos puedan ofrecer y seguiremos saliendo a la sierra, llueva, haga frío o calor o se esté cayendo el mundo, que sin duda el mejor sitio para ver como se cae son nuestras queridas sierras andaluzas.
Un fuerte abrazo a todos y todas los que nos siguen a pie o a golpe de lectura de este estupendo blog y lo de siempre:
SALUD Y FALSOS LLANOS.



COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Pues me ha dado mucho coraje caerme de la expedición en el último momento. Me levanté con las anginas enormes y decidí quedarme en casa, y creo que es lo mejor que pude hacer, porque como bien dices, el agua os caló hasta el fondo y yo en esa situación ahora estaría aun peor! Espero no faltar el 19 de Marzo! Un saludo!
Pepe.

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