sábado, 3 de octubre de 2015

CRUZ CAMAROLOS Y CHAMIZO - 03.10.2015



Me falta tiempo para dedicarle al blog, así que al menos una breve reseña para contaros que el pasado Sábado 3 de Octubre del presente, el Antonio, el Patxi y el que narra, pues no eran las 8:45 horas, cuando mochilas a las espaldas, salían de la zona conocida como el Llano del Hondonero, según el IGN o llano donde el nacimiento del río que sale de la enorme peña caliza que forma el Chamizo, en Villanueva del Rosario, cerca de antequera, una de las peñas más montañeras de Andalucía, como muy de acuerdo estoy con varios comentarios que he leído por ahí, por internet...
Hoy, el Antonio se había fabricado un rutón, este año no tengo ni tiempo para fabricarlas yo, así que me fío plenamente de él, quería que de nuevo subiésemos a la Cruz del Camarolos, subida hace algunos años y nos asomáramos a la zona conocida como el Realengo. El pico Cruz fantástico, mañana muy nublada que presagiaba que no pasaríamos demasiada caló, pero claro, cuando comenzaron las primeras pendientes extremas de dicho piquito, pues que te sobraba casi tó, así que de nuevo hoy a sudar como bestias y parriba a la crucecita... Colonizada ésta, pues naranjita y pal Realengo, bajando por una zona de grandes bloques y canalillos que usamos para descender como pudimos y como nos gusta y palante hasta asomarnos a la cornisita que el Antonio nos había preparado. Vistas fantásticas de la Peña Negra, extraordinaria cresta súper vertiginosa que también hemos realizado e ir calculando una posible ruta de ataque a la peña desde donde nos encontrábamos, ya veremos, que luego nos metemos en líos por fabricar rutas casi imposibles.



De nuevo en marcha, ahora en dirección a nuestro querido Chamizo, para lo cual teníamos que cruzar una cordadita de rocas y claro, que mejor hacerla de camino, que trabajo no nos cuesta, claro, trabajo no, pero sudores a mares, así que haciendo caso omiso al track de seguridad, a marchar hacia la cresta y subirla por donde mejor nos pareció, con chimenetita incluida y a patearla casi entera, luego dirección oeste, primero por unos llanitos preciosos y luego por una zona pedregosa con muchísimo matorral pinchoso, nada recomendable, tan solo pa cabras y nosotros, así que fatigados de tanta molestia, parar a comer en un sitio idóneo para echarnos luego la mini siestecita después de los bocatas.
Al fin en la base del Chamizo y parriba a lo bestia, no hay otra forma, esta mole rocosa es descomunal y una vez alcanzada la cresta, muy aérea durante todo el trayecto que dura hasta el vértice, con muchas trepadas y canutillos que nos hacen gozar a los que nos gustan estas cosas, al resto mejor que ni lo intenten. Esta vez hemos cruzado el "pasito de mahoma" localizado un poco antes del vértice y que hizo las delicias de estos tres treparrocas.
El día se iba agotando y la idea del Antoñito era patearnos toa la cresta del Chamizo, sí, sí, después del pico viene una zona algo complicada que requiere tiempo, esfuerzo y habilidad, así que llegamos al punto donde dos grandes hitos de piedra indican un extremo, seguir pabajo y llegar a otra zona vertiginosa y sin saber lo que nos esperaba debajo. Teníamos algo menos de dos horas de luz, así que muy sensatos esta vez, decidimos dejar para otra ocasión la proeza y volvernos patrás, subiendo lo bajado, hasta localizar una de los dos bajadas que tiene el Chamizo. Bajar casi destrepando debido a la fortísima pendiente, llegar a la alambrada que te ayuda algo a terminar el descenso, llegar al camino que nos lleva al mirador nuevo que han hecho por encima del nacimiento y enfilar la pista que nos llevaría ya completamente de noche al vehículo que rápido y veloz nos traería sanos y salvos a nuestro pueblete para la consabida rehidratación obligatoria de un día aprovechado hasta sus últimos minutos como Falsos Llanos mandan.

Sin más y hasta la próxima:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

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