sábado, 5 de septiembre de 2015

RISCOS DE CARTAJIMA - JARASTEPAR - 05.09.2015



No, no es tiempo aún de irse a la sierra, pero claro, si suena el teléfono y mi amigo Antonio me dice que si te vienes mañana a patearnos los Riscos de Cartajima, que parece que no va a hacer mucha caló, pues qué queréis, a buscar la mochila, el sombrero, las botas y se acabó, que pa subir a la sierra con eso basta y sobra, lo demás son ganas de enredar.
Así que no eran las 10:30 horas cuando la María José, el Antonio y el que escribe, después de aparcar el todo caminos de la Mariajo en el llamado Camino de Ronda a Júzcar, vaya usted a saber el porqué de ese nombre que aparece en los mapas del IGN escala 1:25000, porque a Júzcar sí que llega pero a Ronda ni mijita…, claro supongo que la carretera que cruza el Valle del Genal desde Ronda hasta la costa, habrá absorbido el mismo…po bueno, que nos pusimos a subir desde el primer momento por el camino de las Eras, pero en sentido contrario al que viene marcado en los postes de maderita de la Junta. No hacía mucha caló, no, pero para subir un cuestazo todo lo que suba de dieciocho o veinte grados es una barbaridad, así que nuestras espaldas comenzaron a fabricar ríos de sudor, de esos que te van cayendo hacia abajo, hacia los calzones u bragas, según sexo, y que al poco te han calado hasta lo más íntimo, pero el día no, eh, el día no era muy caluroso…
Antes de la primera “era”, una ventana muy profunda en las rocas de nuestra izquierda hizo que el Antonio y yo nos abdujéramos como autómatas y a investigar, cruzar y bordear por un roquedo no muy recomendable, pero que una vez sorteado por la izquierda nos llevó de nuevo al encuentro con María José y a nuestras queridas eras reconstruidas.

El campo está asqueroso, perdón por la expresión, en el sentido de que todo está seco, amarillo, polvoriento, todo lo contrario a como nos gusta a los montañeros en pleno invierno con frío y humedad suficiente para disfrutar. Po bueno, encontrarnos con otros montañeros igual de locos que nosotros, en dirección contraria a la nuestra, saludos de rigor, y nosotros subir para localizar lo más interesante de los riscos, un completo y precioso torcalito que simplemente lo fuimos recorriendo por su vertiente este, mirando y mirando, con vista a patearlo a lo bestia en cualquier otra ocasión, fantástico, imponente, nada que envidiar a su hermano mayor de Antequera, y a subir y subir y a sudar y sudar hasta llegar a nuestro primer piquito del día, un 1333 m al lado de los cerros Redondo y Bolinas tal y como aparecen en los IGN, pero que vaya usted a saber exactamente cuáles son…
Claro, nuestra meta hoy además del precioso torcalito era el pico Jarastepar (1427 m) que al poco fue convenientemente colonizado y donde nos rehidratamos y comimos suficientemente para poder seguir hasta la cornisa que forma la sierra un poco más al norte y patrás que había que volver y la caló se iba notando.
La vuelta ya sabéis, un poco por aquí y otro poco por allá por aquello de no seguir al pie de la letra los tracks de seguridad hasta dar con una valla de alambre, de esas que asustan tanto al Antonio y que mejor la bordeamos y que nos obligó a bordear tanto que si lo llego a saber me la salto como siempre y santas pascuas, que un poco de diversión nunca viene mal. Por fin salimos al camino de Ronda anteriormente citado, a montarnos en el coche y dirigirnos ávidos a nuestro bareto de Montellano, el cual, el muy traidor se encontraba cerrado por vacaciones, pero como bares hay muchos, pues a otro donde nos tomamos nuestros correspondientes tercios con su serranito de marras y a casita a descansar y a esperar que la temperatura baje pero de verdad.

Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

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