sábado, 5 de octubre de 2013

CANCHAL GALANA - 05.10.2013



Bueno, bueno, ya iba siendo hora que estos falsos llanos se pusieran en marcha de una vez este curso, así que no eran las 9:20 horas del Sábado pasado, cuando el grupeto extremo de los verdaderos Falsos Llanos, con sus mochilas a la espalda, salían de la plataforma de Gredos en dirección al temible Canchal de la Galana. Ya sabéis, al igual que en otras ocasiones, que no las teníamos todas con nosotros, el Patxi y yo, llevábamos preparada una rutita alternativa, por aquello de que se nos pusieran en el sitio de la corbata y para colmo, en un día azul y despejado, pues al rato de comenzar a subir a los Barrerones (balcón natural con vistas al circo de Gredos) pues el perrito comenzó a fumar y los entendidos en Gredos saben que existen muchas probabilidades que más tarde nos acompañe alguna que otra lluvia. Po bueno, po que llueva, así no nos comprometemos con el canchal y lo dejamos pa otro día, aunque al Jose y al Migué les lleven los demonios. Cuatro, si, cuatro senderistas, trepa rocas, escaladores, baja chimenetas, cruza patios por sitios raritos, en definitiva cuatro pedazos de auténticos Falsos Llanos, aún así, tiramos y tiramos toparribaduntirón y después de haber vaciado nuestros vientres en plena naturaleza, el Patxi y yo claro, y además no sé por qué, los otros como si nada oye, pues llegamos donde el circo del Almanzor (Barrerones). Ni refresquito ni nada, fotos a la crestería que nos esperaba y pabajo hacia la laguna Grande, adelantando a miles de senderistas que iban hoy a coronar el emblema del parque, y girar después a la derecha en la cola de la laguna en dirección a la Portilla del Rey, primera meta de hoy.
Ahora si, un poco antes de enfilar la enorme pendiente de la falda este del circo, una cocacolita, algún embutido, dátiles y adelante que parecía que el día al final se comportaría, ya que aunque el perrito vicioso seguía fumando, parecía más bien que se estaba formando tan solo una de esas boinas características que cubren las sierras potentes. Bueno comentaros que el perrito en cuestión es un piquito del circo, situado entre los tres Hermanitos y el Casquerazo, y que bordeamos hace un par de años cuando la crestería del Almanzor, el presente pretendíamos acabar la crestería completa, atacándola ahora desde su vertiente contraria.

Bueno y además, haciendo gala de la formidable forma en la que nos encontramos este comienzo de curso, pues comenzamos la potente subida con un ritmito cómodo y desenfadado, más bien elegante, y sube que te sube, y suda que te suda, nos acordamos del sombrero chorreando del Maxi, que este año sarrajaotó y sa perdío lo que más le gusta: riscar??. Llegado a la base de la portilla, algunos vimos la posibilidad de atajar to tieso hacia el canchal, pero el Migué, claro, tenía que poner sus pegas, así que pa no escucharlo, se decidió terminar con la subida a la Portilla del Rey, saludarla, hacerle fotos, asomarnos a la otra vertiente donde las cinco lagunas y comer, ahora sí, un cacho de tortilla reponedora y su correspondiente cervecita por aquello de las sales minerales perdidas.
Entre el nublado, la comida y la temperatura que bajaba, pues nos entró un poquillo de frío por lo que nos enfundamos nuestras chaquetas, braga y hasta los guantes el presente contador de historietas senderiles. Comenzamos a crestear dirigiéndonos primero a un piquito marcado en los mapas como 2392 metros, desde donde comenzamos a vislumbrar la faena que teníamos por delante. Nada, nada, fotos y pa la cresta en cuestión, primeramente por canchal y caos auténtico de rocas con pendiente canalla, que con la ayuda de los gps, fuimos esquivando, con alguna que otra tontería, por culpa de unos hitos mal colocados y que nos hicieron escalar con desnivel máximo para recuperar la cuerda. Por ahora bien, estamos acostumbrados a eso, alguna trepadita, algún saltito, algún bicheo para localizar el mejor paso, hasta llegar al punto donde mi querido compañero Patxi y yo debíamos tomar la determinación de bajar hacia cinco lagunas y rodear el canchal, coronando la Galana de manera segura o seguir palante y localizar un paso sin perder altura, como montañeses que nos creemos que semos. Po claro, ante esta disyuntiva, con el rostro algo más blanco que de costumbre y con la boca chica, que po palante y que si no lo vemos claro po patrás. Sí, sí, po patrás, internamente sabemos que una vez que avanzamos ya no volvemos, por lo que al poco, entre moles inmensas de roca granítica, con la ayuda escasa que en estos sitios con tanta pendiente ofrecen los gps, pues que mira tú por ahí, y tú por allá, y tú no te muevas por si hay que volver, y tú que qué dice el puto gps, que por aquí no hay paso y además me he quedado pillado en una roca, pero que después del mareíllo y gracias a las voces de alguno, chimeneta arriba y volver a ver los caretos de mis entrañables compañeros, que Juanjo por qué no volvemos patrás, que quillo que eso se piensa antes, que Migué, que te asomes por ahí a ver si hay algo humanamente posible ya que el Jose, por ahí arriba no ve nada claro y además muy aéreo, que parece que aquí hay un paso (bravo Migué), que no sé si tiene bajada la chimeneta, que la chimeneta si se puede bajar, lo que no veo claro es la cornisa con patio y sin aparentes apoyos, que yo no bajo (nuestra chapa: yo no subo), que baje tú Migué y veas si se puede pasar la cornisa, que el Jose mientras encaramado a una roca a modo de silla de montar tan ricamente contemplando el espectáculo, que el migué pasa duntirón el hijo de su madre, que me lanzo detrás pa no pensarlo, que me llaman pa que ayude a mihenmano, que vaya puntería, que te apoyes en mis manos y bajes quillo, que como un autómata me agarro a la roca, busco los apoyos a los pies, continúo avanzando, que me relajo ya que existen puntos de agarre en las manos de sobra, tan solo buscar apoyo para los pies y sobre todo no mirar pal patio, que no me lo puedo creer, que le echo una foto al Patxi pasando e inmortalizarlo y que la puta Galana, con perdón, está ya en nuestras manos.


El relax que sentimos en la misma cumbre, totalmente aérea y peligrosa, nos insensibilizó contra las alturas y muy agustitos nos comimos el resto de vituallas que nos quedaban, aunque la verdad que nuestros estómagos no estaban para diversiones. Algunos encuentros simpáticos en la misma cumbre, noticias de que el Almanzor estaba más concurrido que una feria y comenzar a bajar por la base del Ameal de Pablo hasta la laguna Grande y vuelta a la Plataforma por el mismo camino, largo, largo, largo y tedioso, pero que este curso al llevar buena hora y ser de día, pedazo de forma tenemos, po sin darnos cuenta en el coche dirección a la casita de nuestros amigos y compañeros, donde nos esperaba un formidable solomillo de vaca avileña regado con unos formidables tintos de varias procedencias, bueno este año la verdad es que la hemos cagado con lo de los tintos, esta gente se cree que el carrefur es tonto y vende los vinos a mitad de precio para hacerle un favor a sus clientes, sí, sí.

Y sin más y como siempre, agradecer a Jose y Patxi su conocida hospitalidad y con ansias esperar a la primera ruta oficial de Falsos Llanos la semana que viene:

SALUD Y FALSOS LLANOS.


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